Hace más de un año terminó mi relación y algo raro pasa...
Se que hay un "sentimiento" aún presente, pero no es ninguno conocido por mi al menos. Es una sensación, como un fantasma dando vueltas en mi cabeza.
A pesar de todo el tiempo que estuvimos juntos, casi no la recuerdo. No recuerdo su cara ni su sonrisa; no recuerdo su risa ni sus gestos; no recuerdo como se sentían sus besos ni su olor cuando estaba cerca mio; no recuerdo como se sentía abrazarla o como se oía su voz... no la recuerdo para nada, pero aún está ahí.
Tal vez eso es lo que más me perturba... esa sensación de intangibilidad, de no existencia pero a la vez presencia, que no puede alejarse ni racionalizarse; que no puede borrarse del todo. No puedo recordar nada de ella, ni lo bueno ni lo malo, pero aún está ahí. Ni siquiera el sonido de su voz se viene a mi memoria... y lo peor de todo es que no tengo idea de por que.
Si trato de remontarme al pasado de otras relaciones, si las recuerdo. Si me dejaron algo; un gesto tal vez, una sonrisa, una manera de actuar... pero de la que fue la relación más importante en mi vida, no me queda nada.
Es raro como las cosas pasan en este mundo. Es raro sentir y no sentir nada al mismo tiempo. Es raro que yo escriba de esto.
Se volvió un fantasma desagradable y poco amistoso
Heroismo: El resultado de seguir el camino del valor
Después de mucho tiempo de pensar, me di cuenta cual es el concepto que ha guiado mi vida: Heroísmo.
No es que realmente sea un héroe (no creo ni pretendo en realidad serlo), pero después de pensarlo detenidamente, desde pequeño sentí admiración por aquellos personajes que hacía lo imposible realidad sólo con su fuerza de voluntad y valor imparable. Ese concepto se quedó grabado en mi mente como un láser en una placa de titanio... y ese concepto ha trazado el camino de lo que he hecho durante todos estos años.
Tal vez al principio (cuando estaba en la educación media), no fue tan así. Siempre trate de destacar por mi inteligencia y mis habilidades intelectuales, cosa que afortunadamente logré con relativa facilidad... Pero la muerte de mi hermana y posteriormente de mi abuelita materna me hicieron cambiar un poco el foco. No sólo debía ser un "héroe intelectual", debía ser mucho más. Un héroe en todo el sentido de mi vida, alguien capaz de enfrentarse cada día a si mismo y que en base a valor puro, pudiera derrotarse día con día. Así, entre a la Universidad, y apenas tuve oportunidad empecé a buscar mi camino, siendo un colaborador heroico (no se si alguien llegue a leer esto, pero muchos recordarán cuando tomaba el panel ese para las funciones de Rising y lo llevaba yo solo o cuando salía a pegar los afiches del club)... Y también con eso me hice de amigos, que creo que aun admiran esa forma de ser, decidido, valiente, sin miedo y dispuesto a tomar cualquier tarea por difícil que parezca. Y también me volví un bebedor heroico, siendo capaz de quedar en pie mientras que todos caían a mi alrededor. Y también fui un estudiante heroico, pasando los ramos que parecían imposibles, terminando tareas en tiempo record o, finalmente, terminando mi tesis y saliendo de la U contra todo pronóstico.
Y tal vez la guinda de la torta fue cuando entre al gym y empecé a entrenar "heroicamente", levantando pesos más allá de lo que parecía posible, creciendo muscularmente a un tamaño admirable (casi monstruoso piensan algunos) y demostrando que no hay límite cuando se tiene voluntad...
Además, en los últimos dos años y medio he aprendido a hacer heroicamente otra cosa: amar. En todo momento, creí que el amor consistía en querer a concho a tu pareja, en protegerla de cualquier daño, hacerla sentir bien sin importar el costo o el daño que pudiera producirte, estar dispuesto a cambiar por completo por la persona que amas. Lamentablemente, mi pareja no pensaba igual... pero yo estoy satisfecho de haber amado así, resistiendo heroicamente el sufrimiento y la pena que me provocaba a veces, resistiendo heroicamente el cansancio por verla unos minutos más.
Pero todo ese camino trae consigo un desgaste... Un desgaste físico y mental que no se cuando llegará a su punto límite y me deje fuera de servicio. Se que de ahora en adelante, tendré que dejar de hacer algunas cosas heroicamente (como beber :P), pero tal vez con el tiempo aprenda a hacer heroicamente muchas cosas más. Y se que este mismo valor que me guia me ayudará a resucitar como el fénix de mis cenizas.
Me he dado cuenta que la real bondad del espíritu humano se representa en el valor y eso es lo que inspira a otros. Tal vez hasta aquel día que en mi entrega de título me paré solo en el escenario a recibir mi título y me puse en pose de "ok, quien es el primero" delante de una audiencia que colmaba la sala, también inspiró a la gente (y tal vez por eso mismo saque aplausos)... Tal vez ahora no esté totalmente bien, pero sé que mi valor me sacará adelante, se que este valor que fluye por mis venas contagiará a otros y los hará seguir de frente por tortuosos caminos y los llevará al éxito. Se que el valor de unos pocos salvará al mundo... y quien sabe, tal vez yo sea uno de ellos. ¿Y saben por que? Porque el valor nos hace ser héroes y derribar las barreras.
Los vikingos creían que el valor heroico sería recompensado con el Valhala, los Samurai creian en que el camino de rectitud y valor que el honor implica los llevaría a la gloria y a dichas eternas. Los guerreros de todas las épocas, mientras más dificiles han sido sus gestas, más heroicos son considerados... pero que los guio? sólo el valor.
¿Alguien alguna vez valorará los sacrificios del guerrero? ¿Alguien alguna vez tomará en cuenta lo que pierde un heroe al sacrificar su espada y su fama por preservar el honor de alguien que quiere? ¿Hay algún premio por eso?
¿Saben que? No importa. Eso es lo lindo del honor. Nadie puede negarte la satisfacción del honor propio sacrificado por un ideal superior. No hay mejor recompensa para aquel que se sacrifica que el sacrificio mismo y el hecho de haber hecho lo correcto. No hay más recompensa que aquella saisfacción que se obtiene por actuar en consecuencia con tu código, con tu ser, con tu escencia. El honor es un premio en si mismo... el honor te mantendrá en pie cuando nada más quede y el recuerdo de tus acciones heoricas te levantará cuando nadie más crea en ti. Será la mano invisible que te guie en la batalla... será la espada invencible que estará en tu mano cuando tu acero se rompa... será tu energia cuando nada más quede.
El Sacrificio que alguna vez hayas hecho te sacará de las tinieblas, sin importar lo hundido que estés... porque lo que has dejado por salvar lo que te es preciado te dará más fuerza que el orgullo del triunfo.